Acerca de

En leondegreiff.org, la mano de obra para homenajear esta gran obra poética se repartió así:

  • albañilería de la información, plomería de datos y acometida de redes, a cargo de Jaime Augusto de Greiff 
  • dibujito inicial, llenado y movilización de carretillas, y mandados, le figuró a su hermano Boris Akiba
  • pañete, pintura, maquillaje, diseño, estilismo y acabados, por cuenta de Manuela González Rebétez

Y se recurrió, entre otras, a las siguientes mañas y pertrechos:

- lote ubicado en el gestor de código abierto Directus 11;  no se vende, no se alquila ni se dona en usufructo 
- muros y perfiles estructurales generados con Astro 5 y Tailwind CSS 4
- vigas y ladrillos provistas por la base de datos PostgreSQL en DigitalOcean
- pinturas, lacas, timbres, campanas y, en general, sonidos e imágenes poéticas aletean por las nubes del depósito Cloudflare R2
- para beber del código fuente, GitHub, con despliegue automático de tejos hacia Cloudflare Pages
- vigilancia de tráfico, nocturna 24/7, con la solución de código abierto Umami Analytics, sin solicitud de cédulas ni de propinas
- perifoneo y voz a voz a través de Google Search Console

Todo lo anterior obedeciendo a la amable invitación de Alexis de Greiff Acevedo, gestor y coordinador general de un sinfín de iniciativas para conmemorar los 50 años del fallecimiento de León de Greiff.

Agradecimientos a Laura Sánchez Alvarado y su equipo de trabajo, por su labor al frente del Fondo León de Greiff (División de Gestión Documental Archivo Central e Histórico, Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá), a nuestros colaboradores Darío Valencia Restrepo y Luis Fernando Macías; al profesor Jerónimo Pizarro y a las profesoras Anastasia Belousova y Stefania Gallini.

Dedicado a la memoria de Hjalmar de Greiff Bernal, sin cuyo trabajo titánico en torno a la obra de León de Greiff como materia prima esencial, habría sido sencillamente imposible siquiera pensar en construir esta página.


Este es el germen, la célula temática para una arquitectura tonal de maravilla, si se dispusiese de la técnica, de la técnica siquiera del oficio. Pero se es mal obrero, además, o sólo obrero, lo que es más triste. Y entonces se da en la repetición, en la acumulación. Y nada, y nada, y nada se estructura. Yo siempre estoy llegando de alguna lejanía.

Tomado de Columna de Leo (14 de septiembre de 1946), donde aparece como especie de continuación o variación del final del poema Canción Nocturna.

Canción Nocturna

Gira y se desbarata la sonata
por espirales infinitesimales.

Yo ya venía, yo siempre estoy viniendo de alguna lejanía

Cancioncilla

La Poesía parecía ser cosa seria. Poesía
no es sino Nadería. Qué más puede ser Ella?
No ignoraba que no era cosa bella
sino la que en sí propia se extasía,

Instituciones aliadas