Cancioncilla

Llueve tras de los vidrios (verleniana
lluvia, si no en mi corazón:
mi corazón se fugó una mañana
detrás de otra canción).

Llueve tras de los vidrios (melancólica
lluvia en manera alguna tan poética
—pero, menos, prosaica— o tan simbólica...)
Llueve, llueve no más... Lluvia esplinética.

Yo no sabía de mirar la lluvia
tras de los vidrios —trance filosófico—:
las más veces cayó sobre (fue rubia,
cuando fue) mi melena... —trance atrófico—.

Llueve tras de los vidrios. Fumo. Escribo.
Aíslanme los vidrios del urbano
tráfago. Y en mi jaula soy lascivo
pájaro sitibundo siempre en vano.

Llueve tras de los vidrios (verleniana
lluvia, si no en mi corazón).
Mi corazón se fugó —tarambana—
tras una cancioncilla casquivana
sin ritmo ni razón, sin tón ni són.

V-VI 1947

Instituciones aliadas